martes, 29 de noviembre de 2011

... tan solo AMABIKILA ...

Por fin!!! Aqui estoy .... Ha costado mucho volver a escribir, no se si porque no me gustaba oír lo que podía contar o simplemente porque no consideraba que tenía nada interesante que decir.
Han pasado cinco semanas desde que termine el maratón nocturno de Bilbao y no han sido demasiado buenas en lo que a lo deportivo se refiere. En estas semanas he participado en las tres carreras que me faltaban para terminar el circuito de carreras populares de Basauri, y hoy soy consciente de que he cometido un gran error.
La preparación del maratón no fue tan concienzuda como me hubiese gustado. Desde el principio, en verano, se presentaron varios contratiempos añadidos a los rutinarios (vértigos, molestias en el tobillo) y eso se notó en los últimos kilometros del maratón, en los que sufrí y puse mi cuerpo al límite.
Después de ésto, debería haber dedicado un par de semanas a descansar, a recuperarme física y psicologicamente....... pero no lo hice. Hice justamente lo contrario, a pesar de que el tobillo seguía molestandome y de que me encontraba muy cansada, el domingo siguiente hice la carrera "Clásica de los 4 puestes", de 12km con muchas subidas, y terminé muy muy cansada, las piernas no me daban. Aun así el domingo siguiente participé en la "Herri Krossa de Basauri," de 12km que corri muy cansada. La fátiga era evidente. La última carrera del circuito fue el 19 de noviembre, la carrera de monte "Xtreme de Fínaga". Preparé  la carrera con tres entrenos por el monte que me permitian ir a un ritmo más suave, compre unas zapatillas de running por montaña siendo consciente de que el antiflamatorio y el hielo no terminaban de resolver definitivamente mi molestia en el tobillo (en mi defensa debo decir que no cojeada, que el dolor era apenas una molestia que desaparecia tras10 min de calentamiento). Ha sido la única carrera que he disfrutado desde el maratón, y eso que me "tronche" el tobillo. Terminé el circuito de Basauri siendo la 4º mujer de la clasificación general y la 2ª local. Pero este aparente logro solo me ha dejado mal sabor de boca y me ha dado mucho miedo analizar el por qué. Estaba enfadada conmigo misma por haber dejado que el premio en métalico recibido haya sido la única motivación real que tenía para terminar el circuito. 
Estaba enfadada porque no estaba consiguiendo los resultados que queria, porque me encontraba muy cansada, porque siempre me fijo en las de arriba y envidio su dedicación y esfuerzo, enfadada porque se me ha olvidado mirar las listas por abajo y disfrutar de lo conseguido. Necesitaba parar, reflexionar, entender qué me estaba pasando, porque me sentia insatisfecha cuando mi objetivo era disfrutar del deporte, necesitaba redirigir algunas cosas asumiendo mi realidad y buscando la ilusión que estaba perdiendo en el camino.
Ha costado, pero creo que por fin he hecho limpieza interior, asumiendo errores y permitiendome no pagar un precio tan  alto por establecer unas prioridades tan claras que por el momento no me permiten alcanzar esos objetivos que me autoexigia. 

Vuelvo a estar dispuesta a ser AMABIKILA... con todo su significado originario. Vuelvo con la pretensión des er una madre y pareja a la que le apasiona hacer deporte pero capaz de dejarlo todo por un café en buena compañia.