lunes, 18 de julio de 2011

… comenzando el camino …


Esta semana me he colocado en la parrilla de salida, observando el inicio del camino, intentando vislumbrar los montículos que dificultaran el tránsito, sopesando la posibilidad de no poder esquivarlos limpiamente. Hago balance y todo me sale en positivo. Tengo una pareja a mi lado que consciente de las dificultades, me señala el suelo diciéndome que mis pies van a tener que recorrerlo, que este viaje no puede hacerse por las nubes, me asegura que intentará minimizar los obstáculos, pero que aún así tendré que escalar más de uno.  Gracias Alber por entender que es el momento, por permitirme intentarlo y por ayudarme a conseguirlo.

Tengo el pálpito de que es el momento de empezar algo diferente, de apostar por algo en lo que nunca he creído: “yo misma”. Siento que es ahora, y me dejo llevar por las sensaciones. Esta nueva temporada-año post-vacaciones voy a volcarme en el triatlón, en el deporte de fondo….. He dejado a un lado otros proyectos, otras “tareas” que ocupen mi tiempo, y junto a mi familia y amigos, voy a empezar este nuevo camino que ignoro donde terminará. Ramontxu ha abierto  una puerta que me va a ser complicado cerrar. 

En una sola semana he podido comprobar que el viaje no va a ser relajado, el camino empieza lleno de zarzas que intentan ponerme la zancadilla, pero  procuro  no “pincharme” demasiado. Las vacaciones en el colegio, las idas y venidas con los niños de aquí para allá,  las no rutinas, los compromisos familiares que hay que atender, el no disponer de la bici en cualquier sitio…. Hace que me cueste mucho seguir las pautas de mi “guru”.  



Sin embargo tengo el convencimiento de que llegaré a la meta, aunque todavía no sepa donde se encuentra.  No sé si podré rendir lo que se espera de mí, pero sé que disfrutare intentándolo, sé que leo crónicas de muchos soñadores realizados y siento envidia. Sé que muchas veces empiezo a soñar antes de dormirme, y que todo esto me está pasando en este momento, casi con 40 añazos.

Siempre ten presente que la piel se arruga, el pelo se vuelve blanco,
Los días se convierten en años….
Pero lo importante no cambia : tu fuerza y tu convicción no tienen edad.
Tu espíritu es el plumero de cualquier tela de araña.
Detrás de cada línea de llegada, hay una partida.
Detrás de cada logro, hay otro desafío
Mientras estes viva, siéntete viva.
Si extrañas lo que hacías, vuelve a hacerlo.
No vivas de fotos amarillas ….
Sigue aunque todos esperen que abandones.
No dejes que se oxide el hierro que hay en ti.
Haz que en vez de lástima, te tengan respeto.
Cuando por los años no puedas correr, trota.
Cuando no puedas trotar, camina.
Cuando no puedas caminar, usa el bastón.
¡Pero nunca te detengas!

Madre Teresa de Calcuta

viernes, 8 de julio de 2011

... nuevo compromiso ...

Tras una semana de relax familiar en Lanzarote, regreso a la rutina con la misma ilusión que año tras año me invade en la última noche del año, en la que inevitablemente hago balance y comienzo a construir objetivos que me ilusionó en cumplir en esa nueva vida que comienza cada año.
  
Es irremediable, me pasa siempre después de vacaciones y cuando termina el año, y aunque todavía me quedan muchas vacaciones que disfrutar, tengo  un "comecoco tempranero" que viaja de mi cabeza a mi estómago, produciéndome un constante hormigueo, recordándome que esta en la carpeta de "tareas pendientes o sin resolver".


Todo ello obedece a dos circunstancias. La primera y menos importante la decisión de participar en la 3ª edición del Bilbao Marathon Night. Ya he participado en las ediciones anteriores y es una de las carreras que más he disfrutado. Será el 22 de octubre, por lo que tengo que comenzar "ya" a ponerme las pilas. ¿Por qué? Porque ya no solo quiero acabar, porque no quiero conformarme con el plan B, porque quiero probarme e intentar acercarme todo lo posible a las 3H, porque hay alguien que cree en mi, que me dice que puedo hacerlo mejor. Y el compromiso con ese alguien, que no es otro que ese "guia deportivo" del que os hable http://triraymond.blogspot.com,  
me ha dado alas a soñar que si quiero puedo, y que es el momento de intentarlo, de disfrutar exigiéndome más. Entonces ¿Cúal es el problema?  Pues el miedo al compromiso. Suelo tomarme las cosas en serio, y cuando me comprometo con alguien no me gusta fallarle. Innumerables veces he sentido este hormigueo, cuando tuve qué decidir qué estudiar, cuando decidí en qué quería trabajar, cuando me comprometí con el hombre de mi vida a envejecer a su lado, cuando decidimos que había llegado el momento de crear una familia... He ido cumpliendo objetivos, alcanzando sueños, pero cuando parece que se iban a  cumplir, siempre sentía miedo.
Miedo a decepcionar a personas que me importan
Miedo a perderme en mis "sueños"
Miedo a equivocarme con el camino elegido
Miedo a lo desconocido


Y sobre todo, miedo a decepcionarme a mi misma.

Cuando la vida te sonríe, y todo va bien, ¿Por qué arriesgarse a probar "algo" que cambie la acomodada rutina?
Simplemente porque me apetece muchisimo. Porque creo que es el momento. Porque creo que puedo hacerlo, me están ofreciendo la oportunidad de demostrarme lo que valgo, lo que puedo llegar a conseguir. Porque tengo un guia que me puede facilitar el camino, porque él cree que puedo conseguirlo y sabe cómo. Y aunque para mi supone un estímulo extra tener un "trainner personal" (que suena muy pijo), supone un compromiso de seriedad, voluntad y dedicación, que no se si voy a ser capaz de mantener. Y sin querer escudarme una vez más en mi condición de madre trabajadora que saca un poco de tiempo para sus hobbies, se que este nuevo proyecto que no se si empezar, supone mucha más dedicación y esfuerzo. Este nuevo proyecto se llama Bilbao Triathlon http://www.bilbaotriathlon.com/cas/index.aspx ¿Por qué no? 

Pues porque soy demasiado realista, y como dice la moraleja de la fábula de Esopo nº 18. 

La zorra y el chivo en el pozo.  " Antes de comprometerte en algo, piensa primero si podrías salir de aquello, sin tomar en cuenta lo que te ofrezcan tus vecinos".