lunes, 4 de junio de 2012

... mi primer olímpico ...

Poco a poco, pasito a pasito, voy avanzando en el mundillo del triatlón. Ayer finalice mi tercer triatlón, el primer olímpico para mi,  1500mts de natación, 41 km en bici y 10km a pie. Y qué quereís que os diga, a pesar de ser una negada en el agua, muy lenta con la bici y defenderme en la carrera; 
A pesar de volver a pensar una vez más que ésto no es lo mío y que me obceco en volver a intentar hacer bien algo que no se me da bien, terminé sin agobios, con la sensación de haber conseguido algo grande, de haberme superado una vez más a mi misma. No se como explicarlo, pero en el triatlon no te peleas solo con el reloj. En una carrera, más o menos, sabes cuales son tus tiempos, tus ritmos, y tu nivel; en el triatlon sabes que no vas a ganar, que no vas a luchar por quitarle un minuto al tiempo porque todo es relativo. Tu tiempo depende de las corrientes marinas, de que veas la boya que tienes que rodear y no te pierdas en la inmensidad del mar, de que el neopreno salga más o menos rápido, de que no te caigas en la bici, no se salga la cadena, del desnivel del recorrido o de que vayas en grupo o sola, de que las piernas te respondan en la carrera y de que tu cabeza sea lo suficientemente fuerte como para seguir adelante teniendo como único objetivo terminar. 
Ayer terminé en menos de 3h mi primer Triatlón olímpico:  

              XVIII. TRIATLON DE ONDARROA

                      VII. MEMORIAL GERARDO SAIZ

                                           http://www.ondarroakotriatloia.net/triatlon.html


Y fue difícil, los 1500mts del agua se me hicieron eteeeeeernos... Y no porque fuera mal físicamente, sino porque cuando llevaba nadados unos 100mts o menos!!!!  ya tenía sensación de estar perdida. Se me hace largo no llegar al otro lado de la pisci rápido para dar la vuelta, y entonces casi me paro para comprobar que aún me queda mucho y que voy bien orientada. 
La primera boya me costó pero más o menos la tome bien, sin desviarme mucho del trazado lógico....Pero la segunda es otro cantar. Sabía que estaba muy muy muy lejos y que tenia que nadar bastante, pero seguia pensando que no iba bien y cada poco me paraba para orientarme, a veces no veía la boya y seguia nadando. Cuando llegue más o menos a la altura de la donde se supone que debía cambiar de sentido noté algo raro: venían nadando en sentido contrario, y es que la boya que debía dejar a la derecha se encontraba a mi izquierda unos 100 mts, así que a nadar para arriba,  bordearla como debía y luego seguir hacía la tercera boya, yo solita con mis miedos. Iba muy muy atrás, creo que detrás de mi podía quedar otra nadadora aún más perdida, había mucha corriente y alguna ola. Durante el rato que fui nadando tranquilamente acompañada por una piragua de la organización, pensé  "se acabó, esto no es lo mío, salgo del agua, me quito el neopreno, cojo mi bici y para casa. Me dedico a correr que se me da un poquito mejor y basta de cabezonerias".

Por fin llegue a boxes, y pense que ya que había llegado iba a intentarlo. Escuhe "Animo que vas muy bien" y vi que no habían recogido la bici que estaba al lado de la mía. Entre quitarme el neopreno y ponerme casco, gafas y zapatillas, no miré más. Pense por un momento que igual había alguna más perdida que yo,  me dije "Venga a por la bici y a entrenar duro".  Y el segmento de la bici fue bien. Todo el camino sola pero a mi ritmo, un ritmo más fuerte que el del año pasado. El recorrido tenía el calificativo de "rompepiernas" y no defraudó. 
Todo subidas y bajadas pero tampoco muy duras. Adelanté a una chica y eso hizo que creyese más en mi.  Hice los 41km sin más incidentes que tener que bajarme a colocar la cadena y un pequeño percance en un adelantamiento que me hicieron que casi me tiran a la cuneta. Llegue a dejar la bici y allí estaban mis animadores esperándome impacientes por la tardanza. Les veo y les saludo,  les hago una señal de victoria, de que he llegado y ahora toca correr, por lo que les veré y les chocaré la mano varias veces en las tres vueltas del recorrido.


Y tras terminar los 10km a pie en 45´42´´ llego a meta sintiendo una satisfacción total, sin mirar el reloj electrónico, sin importarme el tiempo ni la posición, orgullosa de haber terminado, de haberme enfrentado a mis miedos y limitaciones, orgullosa de por fin haber aprendido que lo importante es el camino, que lo importante es luchar contra uno mismo, conocerse bien y aceptarse para poder seguir adelante.