martes, 25 de septiembre de 2012

...donde el silencio se oye ...


Perfil Sorginen Lasterketa
Desde hace tiempo tenía una deuda con Bego, mi compa de entrenos. Ella suele participar de forma habitual en carreras de montaña y cuando salimos a correr me suele deleitar contándome anécdotas y me describe paisajes que deben estar marcados en sus retinas. Me cuenta que es otra forma de correr, de sentir la naturaleza, en el monte los tiempos se relativizan, la fuerza es tu mayor baza, si en el deporte en general la solidaridad y simpatía entre atletas es una constante, en el monte alcanzan su máxima expresión.
Así que decidida a probar, ambas nos inscribimos en la “Sorginen Lasterketa 2012”  (Carrera de las Brujas), cuyo circuito transcurría por el Parque Nacional de Urkiola, en las pendientes de nuestros montes Anboto y Udalaitz. Lo de las brujas es porque en estos parajes, según la mitología vasca tuvo su morada por un tiempo nuestra Mari, Dama de Anboto, y la leyenda cuenta....

" que en una familia sin descendencia la mujer deseaba como fuese tener un hijo, a pesar de que a los veinte años se le tuviese que llevar el diablo, y al fin quedó embarazada de una hermosa niña. Días antes de que la muchacha cumpliera los veinte años su madre la encerró en una caja de cristal y la vigiló día y noche, esfuerzo inútil, ya que el mismo día de su cumpleaños el diablo, rompiendo la caja, se la llevó consigo a la cima del Anboto, donde habita desde entonces".


La carrera salía y llegaba en Axpe, 25.6Km en total, con un desnivel positivo acumulado de 1.300m., nada de asfalto, todo pista, piedras y monte.  Y como la ignorancia es la madre del atrevimiento..... Pues alli que fuimos, a ver como iba la mañana, pensando inocentemente que iba a ser durilla porque comenzaba con casi 5 km de subida hasta llegar a los 1000mts de altitud. 

Antes de salir planeamos ir despacio, entrenado para coger fuerza en las piernas, pero al menos yo, no imagine quee íbamos a tener que ir en fila de a uno, apoyándonos con las manos en los cuadriceps porque no nos daban máss de si. Antes de llegar al 4 km tuve que tomarme una glucosa porque mis piernas empezaron a bailar sin mi consentimiento, en lo alto, kilómetro 5 y tras 50 minutos de continua subida, fui consciente de que iba a sufrir mucho.



Entonces me plantee disfrutar del lugar, dejar que la naturaleza se fundiese con mi esfuerzo y me permitiera sentir la paz infinita que el silencio trasmite. 

Y lo escuche. 

Los apenas 170 corredores  dibujábamos una larga fila serpenteante que señalaba el camino. Hubo tramos en los que cuando el viento descansaba solo escuchabas silencio. A la derecha  Anboto mostraba toda su grandeza, el camino era estrecho y se podía sentir el vértigo de la altura cuando a tus pies el paisaje estaba formado por miles de pinos que parecían de miniatura.
 Y así me sentí. Pequeña ante la inmensidad de las montañas. Me quedo con ese momento de paz, de negras cabras montesas, de caballos salvajes pastando libremente, de silencio abrumador. 


Lo demás fue un largo camino hasta la meta, a la cual llegue cansada, consciente del enorme esfuerzo, de lo mucho que me queda por aprender, pensando en las agujetas que iba a sufrir durante la semana.... Pero enormemente feliz, por haber llegado, por haber acabado tras 3horas y 17 minutos de continuado esfuerzo y sobre todo por haber encontrado el más absoluto silencio.


jueves, 13 de septiembre de 2012

... el faro ...


¡Definitivamente! Esta claro que tengo que seguir la luz de mi faro, ahora de nuestro faro, porque parece que a Uxue también le deslumbró . 

Fue un día muy especial...

martes, 11 de septiembre de 2012

... Primera competición de la nueva temporada ...


Estrenamos la temporada con esta prueba en la que no había participado en sus ediciones anteriores.  En el calendario cuadraba muy bien dentro de la preparación del primer gran objetivo de la temporada, el Bilbao Maratón Nigth. 
Mi objetivo, más que terminarlo en un tiempo determinado, era aprender a disfrutar de la competición con actitud humilde, sin auto-presiones absurdas que desvíen  de mi cabeza  el objetivo primordial de disfrutar con lo que hago.
Y el balance, por fin, es muy positivo!!! A diferencia de otras veces he sabido controlar sensaciones… Os mentiría si dijese que en la salida no estaba nerviosa. ¡Inevitable sentir mariposas en el estómago antes del pistoletazo de salida!

La noche anterior no pude dormir bien, al igual que los días anteriores mis pequeñajos habían experimentado la excitación y nerviosismo ante su primer día de cole,  su amatxu se encontraba nerviosa ante su primera prueba de la temporada, se  reencontraría  con viejos compañeros y cabía la posibilidad de encontrarse con algún atleta nuevo a descubrir este curso;  El desconocimiento del circuito y la incertidumbre de lo que podría acontecer en el transcurso del mismo, le exigía prudencia sobre su capacidad para terminar dignamente, al menos con una aprobado alto.

Pero llegó el domingo y sorprendentemente llegue a  la salida de Oruña de Piélagos muy muy tranquila, sin retortijones, sin autoexigencias, dispuesta a disfrutar. Conté mi verano deportivo a  algunos conocidos runners  con los que coincidí y justo antes de tomar la salida  pude saludar y compartíirúltimos minutos de calentamiento, con una nueva compañera  de aventuras con la que estoy segura voy a disfrutar de grandes momentos.  

¡Es lo que tienen las últimas tecnologías! Intercambias cuatro correos electrónicos, sigues las entradas en los  blogs y sin necesidad de conocer físicamente a una persona puedes alcanzar el convencimiento de que es una de las perlas que tienes que encontrar en esta vida. Estrella es así, primero se presenta regalándote  una esplendida sonrisa que desborda alegría y vitalidad, y en un instante después  te hace sentir que ha estado ahí siempre, que sea lo que sea lo que necesites, si esta en su mano, te ayudará.   

Y tras el ritual de desear suerte a los atletas que te rodean y de verificar la colocación del chip y el nudo de las zapatillas, comence a correr.  Durante los primeros kilómetros no pude evitar deleitarme pensando en la próxima aventura que compartiría con Estrella: La Maratón de Nueva York del próximo 4 de noviembre. Pero me obligue a admirar el lugar por el que corríamos, a dejar que me llegase el aliento de la gente que animaba aplaudiendo y finalmente deje que todos los pensamientos salieran de mi cabeza y simplemente corrí, con la mente en blanco, disfrutando. A penas 4 kilómetros antes de llegar a meta, mis piernas me distrajeron y me comunicaron que no podían seguir a ese ritmo, así que me toco sufrir, bajar ritmo y centrarme en acabar. 
Finalmente termine en casi 1h35min y 3ª en la clasificación de Veteranas B.

Coincidí nuevamente con Estrella en la entrega de premios, ella quedo también tercera de su categoría, con lo cual compartimos la satisfacción de subir al podium, recoger nuestro trofeo y poder atrapar este primer encuentro físico en unas fotos que reflejan la brillante madurez de dos mujeres que entre muchas otras cosas, se esfuerzan en vivir sus sueños.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

... desplegando velas ...


En estos últimos meses el rumbo de mi vida ha estado escrupulosamente marcado por la  corriente, me he dejado mecer en mi barca a la deriva,  deambulando de un sitio para otro, sin trayectoria marcada. 
Durante todo este tiempo de ausencia, he vivido días placenteros en los que me he dejado arrullar por el vaivén de las olas, sin permitir que ningún pensamiento del que no pudiera librarme en menos de 5 segundos abordara mi barquichuela. 
Un solo deseo: el de continuar sin elegir el camino, dejando que la fuerza de la corriente decidiera por mi. 

Si tu me dices ven lo dejo  todo... Pero dime ven.
Albert  Espinosa
Cuando no sabes a donde quieres llegar, cuando el miedo te impide decidir cual quieres que sea tu destino, lo más cómodo es no hacer nada, dejar pasar el tiempo conscientemente, buscando cualquier señal, meditando, aprendiendo de los errores y recuperándose de las heridas. Pero ha habido días en los que esa serenidad interesada se ha visto brutalmente violentada por tempestades absurdas, con grandes olas de angustia, culpa, inacción, abatimiento, conformismo y pendencieras reflexiones que no he podido esquivar.

Y así he dejado pasar los días, tumbada en mi barca, en mi particular  “C´est la vie” 


El  mundo sigue, el tiempo pasa y solo quiero dejar de madurar, 
olvidarme de toda lógica, abandonar el sentido común, arrinconar la represión,
 reducir el mundo a lo esencial y esperar a que la vida 
me muestre el camino que el tiempo me quita por kilómetros.

Faro Punta Cabalo. Isla de Arousa. Pontevedra Agosto 2012
Un destello intermitente me deslumbra atrapando mi atención. Me señala un punto, un  destino incierto, deslinda un nuevo camino. A mi cabeza llega el recuerdo de una historia  sobre un faro, sobre actitudes ante la vida que envidio y anhelo. Pienso en las perlas desperdigadas por el mundo que están esperando ser encontradas.   
¡Es el momento! Extiendo las velas confiando en que el viento me sea favorable. Es la señal que esperaba, mi faro, mi destino. 


Habrá nuevas borrascas de las que deberé sobreponerme, el recelo de no encontrar lo esperado me acompañara en el viaje, pero siento que debo seguir la luz de mi faro.