domingo, 31 de octubre de 2010

... Un regalo inesperado ....

Ayer por la tarde, mientras tomábamos un chocolate con churros en el centro de Bilbao, recibí un regalo inesperado, dos libros. Quien me los entregó me conoce muy bien y sabe que siempre acierta regalándome un libro. Pero he de reconocer que me sorprendió mucho y muy gratamente, por el acierto del tipo de lectura que con ellos me sugiere y por la relación de los libros con el momento que estoy viviendo.

Uno de los libros es "El principito" de Antonie De Saint-Exupéry con las acuarelas originales del autor.

Aproximadamente hace dos años me lo dejaron y lo leí. Tengo el recuerdo de que cuando era estudiante, no se si de EGB, BUP o más adelante....Ya lo había leído, o al menos me habían mandado leerlo. No lo recordaba, por lo que deduzco que o me resulto un tostón que no entendí, o bien copie el resumen para entregar el trabajo de turno a algún compañero que cumplía con lo exigido.
Cuando lo leí muchos años después, me pareció sencillamente  maravilloso y simple. Me hizo reflexionar sobre mis miedos, mis sueños, mis metas en la vida.  Me enseño la forma en la que quería guiarme ne la vida,  "sabiendo lo que de verdad importa en la vida, es más fácil alcanzar los sueños", meses más tarde  la utilice en la cabecera de este blog. Lo curioso es que mi pareja desconocía todo esto que cuento, y entre todos los libros entre los que pudo escoger, eligió  "El principito" para regalármelo, y poder leerlo él también.

"LA CASUALIDAD NO EXISTE. LAS COSAS SUCEDEN Y SE MATERIALIZAN EN LA VIDA CUANDO YA EXISTEN EN NUESTRO INTERIOR"

El segundo gran acierto del regalo lleva el título " DE QUE HABLO CUANDO HABLO DE CORRER" , autor Haruki Murakami. Cuando lo vi, todavía algo aturdida por lo inesperado del regalo, no pude evitar la comparación con el anterior y debí poner una cara bastante diferente que mereció un reproche. Sinceramente pensé que era el típico libro de entrenamientos y técnicas de running.

Pero me equivoque. Tras leer la sinopsis y el prefacio "El sufrimiento como opción", me di cuenta de que era más que un libro de entrenos, y que me iba a enganchar enseguida. Llevo 50 páginas leídas y me encanta. Transmite una filosofía de vida, una forma de ver y vivir este mundo extraño, no habla de carreras, ni de metas, ni de objetivos. Habla de sensaciones, de soledad, de paisajes, de lo que el deporte y en especial el running enseña  a las personas que lo practican. Al autor, como a la mayoría de los que disfrutamos corriendo, le han hecho la siguiente pregunta ¿En qué piensas cuando corres?... La respuesta :  la mayoría de las veces en NADA, disfruto del vacío, de la soledad, aprovecho para intentar conocerme un poquito más.... Otras veces irremediablemente intento aplicar la filosofía running para intentar solucionar "eso" que no puedo quitar de mi cabeza.

Hoy tocaba participar en la 2ª carrera del circuito de Basauri, "La clásica los 4 puentes", 11.902m de distancia, con un muchos kilómetros de desnivel, lo que llamamos un "rompepiernas".  El objetivo era acabarla, y seguir puntuando para poder optar al premio en metálico que se entrega a los tres primeros/as que terminen las cuatro carreras, y así financiar  parte de la bicicleta que quiero comprar para la próxima  temporada de duathlon y triathlon. La carrera la ha ganado Ana Casares ,a la cual admiro por ser  amatxu, korrikolari y AironWOMAN. Para ella ha sido un entrenamiento y ha finalizado en 47 minutos, batiendo su propio record en la prueba. Coincidiremos también en el Maratón de Donosti, se por su blog que quiere volver a correrlo en 2h 40 min. www.anacasares.com/
Yo he terminado en tercera posición en 51´25´´ , cansada pero muy contenta. He entrado al polideportivo escuchando los gritos de ánimo y aplausos de mis niños y del "regalador" de libros. 
¡Que más puedo pedir!

lunes, 25 de octubre de 2010

... De la ilusión a la veterania .....


Este sábado noche tocaba hacer kilómetros en el Maraton nocturno de Bilbao.  A la mañana me lleve a mi niña al Guggenheim con la excusa de un rato de parque y recorrimos la escasa feria del corredor preparada para el evento. Recogimos el dorsal, unas fotitos de los preparativos y un rato de parque.

Por la tarde los alrededores del Guggenheim ya tenía otro aspecto. Se escuchaban comentarios sobre la cantidad de niños y de gente que había. Se respiraba aire de atletismo, paisaje totalmente diferente al habitual. Mucha gente con mallas, chandal, comiendo barritas y plátanos, con la botella de agua o similar al lado, muchos nervios y ganas de empezar. 

El parque en el que pudieran jugar los niños fue el mejor sitio que se me ocurrió para poder quedar con las otras dos amatxus korrikalaris que iban a hacer como yo los  kilómetros de la media maraton. Y allí nos encontramos, sobre las siete y media. Cuando vi la cara de una de ellas, dispuesta a emprender por primera vez en su vida, el reto de finalizar 21 kilómetros corriendo, me acorde de mis primeras carreras, de lo profesionales y buenos que me parecían todos, del miedo a no terminar,  miedo a sentir de repente que tu cuerpo te dice "ya no más",  miedo al convencimiento de que lo más fácil es "tirar la toalla" y no seguir sufriendo aunque ello suponga un fracaso....... Intente tranquilizarla, infundirle ánimos dicendola que estaba segura de qiuue iba a terminar. 

Tras una hora de "¿dónde están los niños? ...se ha vuelto a caer....ama tengo mocos... quiero agua.... ven mira lo que hago!!!... y demás". Llego la hora de la despedida, besos para los sufridos aitas y para los inquietos niños.....Nos devuelven  ánimos y nos desean  suerte....

Y nos dirigimos las tres con nuestra mochila a la zona de la araña del Guggenheim, al  guardaropas , debatimos si corremos de corto o largo. La noche es preciosa, no llueve, la temperatura no es excesivamente baja para finales de Octubre...¡¡¡¡¡ Ya esta !!!!  Dorsales colocados, ropa entregada, un pokito de barra energética, algo de beber, y  a calentar..... Primero hay que ir al WC!!! El pis del miedo!!!!

Nos encontramos con otros atletas conocidos del pueblo, de otras carreras, o que han venido de fuera y nos piden que les hagamos la última foto previa al maraton al lado del museo....  El ambiente es de fiesta, de disfrute, de nervios y miedo..... Vemos a la otra amatxu veterana que va a correr su cuarta maraton. También esta nerviosa. Sabe que ha entrenado duro y que su objetivo no es terminar, sino conseguir hacerlo en el tiempo que desea. Conoce la distancia, es consciente de lo que cuesta terminar un maraton. Valora el ambiente y  la gente que le da ánimos , pero su concentración en su meta hace que el disfrute sea diferente.

Ya estamos en la salida. Cada una se coloca en el lugar donde se encuentra la liebre, a la cual si sigues, te lleva a la meta en el tiempo que marca su panel. 

La salida 11 min tarde. Nos quedamos frías, pero la salida es espectacular. Cerca de dos mil personas, aplaudiendo a la vez, música a tope, fuegos artificiales  nos acompañan el primer kilómetro, gente que nos despide y nos anima deseándonos suerte. Huele a linimento, a pólvora quemada, a valor y coraje, a solidaridad y compañerismo. El vello erizado, las sensaciones me pueden, me siento afortunada de poder sentir todas las emociones que el momento y lugar me regalan, noto que los ojos se humedecen y doy gracias a la vida.

Llegamos a Gran Vía, y el gentío es espectacular, a ambos lados de la calle hay mucha gente aplaudiendo, bajamos por el arenal y ayuntamiento.... Hay gente animando por todos los sitios....
Sobre el kilómetro cinco comienzo a notar un fuerte dolor de tripa. No he comido demasiado, no he bebido casi nada porque durante la semana creo que he sido víctima de algún virus gastrointestinal. Intento pensar en otra cosa, no quiero obsesionarme. 

En el kilómetro ocho soy consciente de dos cosas: l levo un ritmo muy bueno, me encuentro con fuerzas, pero si no entro al baño no acabo la carrera. En el kilómetro diez por fin veo un WC portátil. Mi salvación!!!

Salgo disparada a por el kilómetro 11, ahora ya no hay excusa, tengo que subir un poco el ritmo para compensar el sufrimiento de correr despacio y con dolor. Me digo que ya no importa que me acerque a la hora y media de mi objetivo, quiero solo quedarme con las sensaciones.

Adelanto a un montón de gente que posiblemente este conservando las fuerzas para los 30 km que les quedan. Yo a lo mío, sigo subiendo el ritmo y me encuentro cómoda. Regresamos de  Elorrieta y entramos de nuevo en el centro. Eso significa mucha gente animando. me llega su energía y sigo corriendo, consciente de que quedan pocos kilómetros y voy a acercarme al objetivo marcado.


La llegada es otro momento emotivo. Quedan a penas cincuenta metros cuando oigo por megafonía mi nombre, diciendo que soy la segunda mujer en terminar la media maraton. Miro el reloj de meta con el tiempo oficial, 1h 34min, y me siento satisfecha, mi crono marca 1h 33 min desde que cruce la linea de salida. 
Pienso en el maraton de Donosti y creo que podía haber continuado al menos unos 10 o 15 km a este ritmo. Doy por bueno el entrenamiento.

En la meta me dan la medalla de FINISHER, agua y abituallamiento solido. Espero a mis compañeras, la debutante llega cómoda a meta mucho antes de las 2 horas que se había propuesto. En su cara una sonrisa y casi una lágrima. IMPRESIONANTE, es lo único que acierta a decir. Tiene su primera medalla de FINISHER que se coloca al cuello y con la que nos anuncia que va a dormir. Comentamos la experiencia, la magia que se percibía en el ambiente, las calles abarrotadas de gente que nos animaba a cada uno de nosotros porque en el dorsal llevábamos nuestro nombre,  del subidón de la salida, de las sensaciones en carrera....

Y nos quedamos frías. Y mi barriga vuelve a quejarse. Nos cambiamos y nos preparamos para ver la llegada de los etiopes. Se nos hace larga. No son tan buenos como los del año pasado porque tardan 15 min más.
Ahora nos toca animar, cruzamos el puente Calatrava una y otra vez para ver a la gente pasar y poder ver a la gente entrar en meta... Ya viene, ya viene la amatxu veterana, va a terminar por debajo de 3 h 20 min....
Y llega, al lado su marido y otro compañero. Se cogen de la mano, brazos arriba y pasan por debajo del reloj en 3h 17 min. En meta familiares y amigos, abrazos, enhorabuenas y objetivo cumplido. No habla del ambiente, ni de la salida, ni de las emociones. Le preocupa el puesto conseguido, nos dice que ha tenido que esperar a su marido, que le hacia ilusión llegar con él, pero que podia haber hecho mejor tiempo, se preocupa por recibir el premio que le corresponde.
Su disfrute, haber conseguido su objetivo, lo complementario   lo que le ha llevado a poder lograrlo, además de mucho sacrificio, esfuerzo y horas de entreno, sin duda : UN AMBIENTE Y UN CIRCUITO ESPECTACULAR.

ESKERRIK ASKO  BILBO!!!!

martes, 19 de octubre de 2010

Bilbao Night Marathon

La semana padsada deportivamente empezó muy muy floja. Fiestas en Basauri, y como el martes era fiesta nacional, las madres nos pedimos el día para encasquetar los niños a sus padres respectivos e irnos de cenota por el pueblo, no antes sin prometerles que el viernes sería el día de los "aitatxus". El lunes los niños de puente por lo que estuve con ellos todo el día, no pude entrenar.

La reunión de amatxus fue genial hasta que quise comprobar que seguía levantando el porrón hasta la misma altura y durante el mismo tiempo que cuando tenia 20 años.

En ese momento se acabó la diversión y comenzó un vía crucis de dormidina, ardor estomacal y cefalea crónica, que me duró hasta el miercoles en el que cumpli mi penitencia con 17 Km de carrera.

Pero a partir de ahí me fui animando y he terminado la semana con un total de 60 Km que me vienen geniales para el próximo sabado en el Bilbao Night Marathon. Ya estoy inscrita, Dorsal 1404. En principio solo voy a hacer la media marathon porque es lo que me viene bien para el Marathon de Donosti.
El año pasado participe en la primera edición de este maraton nocturno. Fue el peor de los resultados de los tres maratones en los que he participado, y aunque la organización no estuvo a la altura, el hecho de correr por la ciudad de Bilbao, un sábado a la noche, en el que hay mucha gente por la calle tomando copas que te esta animando, observando los lugares  emblematicos de la ciudad alumbrados y bajo el destello de los fuegos artificiales que acompañan el evento....Tiene su encanto. Merece la pena ver el espectáculo y más poder participar en el mismo.





sábado, 9 de octubre de 2010

… Mi vanidad y yo …

Últimamente me he dado cuenta de que mi vanidad va creciendo al mismo ritmo que mi autoestima. Quiero pensar que la vanidad no es mala si no hace daño, si no se utiliza para intentar demostrar la valía de una persona por encima de otra. Preocupada por no entender si esta nueva cualidad en mi persona apartara de un plumazo otra que nunca me gustaría perder,  la humildad,  me puse a leer teorías y otros pensamientos sobre la vanidad humana.  

vanidad s. f.
1   Orgullo o sentimiento de superioridad frente a los demás que provoca un trato despectivo y desconsiderado. altanería, arrogancia.
2   Cosa que solamente sirve para mostrar riqueza, lujo o poder y que carece de valor moral.

Un escritor francés de nombre Georges Duhamel dijo que el  deporte es la mayor escuela de vanidad .

Los deportistas por naturaleza somos competitivos, queremos derrotar a nuestros adversarios, muchas veces compitiendo contra nosotros mismos, necesitamos constantemente mejorar para tener la certeza de que nos hemos superado. Nos  gusta el reconocimiento por parte de los demás, bien por  la victoria o tan solo por el esfuerzo. Nos gusta ganar y que nuestros rivales pierdan. 



Escribir un blog es otro síntoma inequívoco de vanidad. Los que lo hacemos pensamos que tenemos cosas interesantes que contar,  que escribimos más o menos bien, nos gusta que nos lean, y que nos regale un cumplido. 

Hasta aquí mi vanidad no es mala, porque no hace daño a nadie,  va unida a un desarrollo personal de madurez que hace crecer en mí  un  mayor sentimiento de seguridad. En la medida en la que cada uno va alcanzando su “yo” más completo, se va sintiendo más cómodo y seguro de si mismo, de su personalidad. Dejamos de intentar gustar a todos para querernos más a nosotros mismos, intentando hacer aquellas cosas que  nos hacen felices, aunque sea por momentos, dejando a un lado convencionalismos y dudas morales sobre qué y cómo  debemos ser, preocupándonos más de qué y cómo queremos ser. 

Pero se corre el riesgo de que este sentimiento de “ser mejor” se  extiende a todas las facetas de la vida, y firmemente creas que estas más preparada, o bien que eres mejor madre, amante, interlocutora, oyente, que tienes más dotes artísticas o de comunicación, que tienes una sensibilidad más desarrollada o que simplemente tu vida es más interesante que la de otros …….



Entonces pueden pasar dos cosas : que estés en lo cierto o que la vanidad te este cegando , haciendo que ese sentimiento de grandeza achique a las personas que te rodean sin que te des cuenta.

El resultado obtenido en la carrera de las VI Millas de Basauri fue consecuencia  de una vanidad incontrolada que me llevó a creerme invencible y que me alentó a luchar en una pelea en la que no tenía cabida. Me equivoque . Peque de vanidosa y fui desconsiderada con mis rivales, no percatándome que ellas también contaban con una buena dosis de vanidad deportiva, dejando que la realidad acabase con mis idilios de grandeza y me colocase en mi lugar.  

Sin embargo no me sentí humillada, dolida por la derrota. La encaje dignamente, felicitando a la rival y aceptando mis limitaciones,  sin ningún sentimiento de fracaso ni frustración.  Ya no tengo que demostrar nada a nadie, soy lo que soy y cada vez me gusto más.

 Y desde mi más sincera modestia, he de reconocer que si, si soy vanidosa.

¡ Le hacía falta a mi enorgullecida humildad!

domingo, 3 de octubre de 2010

….. Por fin se acabo la semana !!!!

Ha sido especialmente larga y dura. Trabajo de noche y por diferentes circunstancias he utilizado esas horas imprescindibles que tenemos que dedicar a soñar dormidos, para poder llegar a todo. Eso significa que los entrenos de esta semana están siendo pésimos . Dos entrenamientos que suman 24 km. No ha dado tiempo a más! Y aunque no quiero darle importancia y no quiero auto-exigirme más de lo que mi cuerpo puede dar,  no puedo evitar pensar que  la “parada” frena el comienzo de la que quiero que sea una buena temporada. 

Lo bueno, que relativizo, que no me obsesiono y que puedo disfrutar de otras cosas. El martes fue el cumpleaños de mi niña, 6 añazos….. Y dedique casi todo el día a que su tarde fuera especial. Y lo fue. Me siento especialmente orgullosa del  cariño que mostró espontáneamente a todas las personas que quisieron compartir con ella ese día . Salió todo bien y mi niña se metió a la cama feliz. ¡Ni me acorde de los entrenos!


Pero la fecha del Maratón de Donosti se va acercando y la auto presión me puede.  Primero he de afrontar las primeras carreras populares de mi pueblo y alrededores. El circuito de Basauri se compone de cuatro carreras, y la primera la disputaremos el próximo día 3 de Octubre, Las VI Millas de Basauri.  Es la más competitiva de las cuatro carreras porque viene mucha gente. Hay premios en metálico y eso siempre es un aliciente para que la participación aumente. Mi objetivo es terminarla dignamente, no como el año pasado  en el que tuve que arrastrar las piernas hasta la meta. Bueno,  si soy sincera me gustaría hacer un buen puesto, y al menos poder dar  “guerra”  en el circuito a mis competidoras directas. Para mi esta carrera iba a ser una prueba de nivel, para  saber cómo van los entrenos y cual puede ser mi nivel este año. Pero no quiero que la carrera sea determinante, esta semana me encuentro especialmente cansada por lo poco que duermo y  la mala alimentación. Además  mi  inseguridad aumenta a medida que los kilómetros de entrenamiento disminuyen, así que pase lo que pase el Domingo, se que no será  una carrera válida que determine mi nivel .


Cansada...muy cansada.... Ese es el ánimo que tengo e influye en muchos aspectos de mi vida.

Esta semana me han confirmado que cambio de trabajo. ¡ Se acabaron las noches y los fines de semana currando!  Tengo ganas. Necesitaba un cambio en el trabajo.  Gente nueva, desempeño nuevo,  oficina nueva,  horario nuevos... Estoy dispuesta e ilusionada, el porvenir por incierto siempre es temeroso, pero quiero vivir esta nueva etapa sabiendo que es una oportunidad que tengo que aprovechar. No acabo de encontrar mi sitio, no trabajo con la ilusión de antes, no estoy motivada y la desidia me puede, eso hace más dura si cabe la semana de noche. Espero que con el cambio, recupere la sensación de que mi trabajo vale para algo, de que de una manera u otra contribuyo a "algo". Necesito que se me valore de nuevo, lo necesito.