viernes, 16 de diciembre de 2011

... lo que no sobra nunca es el tiempo ...

Iba a comenzar esta entrada contando lo ilusionada que estaba por haber hecho mis primeras 3h en bici y mis primeros casi 74km del tirón… La confianza que me daba haber arrancado en la primera semana de entrenamiento con una salida larga en bici junto a diez urbikos. 
Quería trasmitiros mis nuevas sensaciones en la bici, como el miedo a la caída, a rozar ligeramente la rueda con otro ciclista o a una frenada inesperada, había desaparecido  dando paso a la tranquilidad de compartir y disfrutar kilómetros de entrenamiento con amigos del equipo. Tenia sentimeito de culpa porque el  fin de semana  no había entrenado nada, me dedique a otros menesteres y dedicaciones familiares que no puedo eludir, porque siendo como soy , obviarlos no me permitiría seguir de manera equilibrada mi día a día. Con todo esto el lunes, sin más compromisos familiares a la vista, me planteaba una semana en la que pretendía aprovechar cada minuto libre para seguir con la preparación del II Bilbao Triathlon, para el que faltan solo 22 semanas….
Pero fue el martes cuando el concepto tiempo empezó a recobrar otro sentido para mi. 
Mi tía, mi segunda madre, me llamó para decirme que tenía que ingresar en el hospital… Que finalmente el resultado de las punciones que le habían hecho en esos bultos que hace apenas tres semanas detectó en la clavícula no parecía ser tan bueno como esperábamos.
Hoy sigue ingresada a la espera de que le hagan un escáner que detecte el lugar exacto en el que se están reproduciendo esas células malignas que parece que han llegado hasta su sistema linfático.
Mi tía, mi segunda madre, tiene 82 años, vive sola a 120 km de mi domicilio, se encuentra perfectamente de salud y es absoluta y totalmente independiente, no tiene dolores ni ningún síntoma aparente que pudiera avisarnos de que esto pudiera ocurrir ahora.
Ayer cuando venía sola conduciendo desde Burgos, esperando el resultado de un escáner, intentando asumir la  sutil información transmitida por el médico, me planteaba un año 2012 mucho menos planificado de lo que quisiera. Pensaba en la cuenta atrás  de mi particular reto, en esas semanas cuantificadas que ya había empezado a gastar. No podía evitar sentir que le había dado de nuevo a la tecla “lap” de mi cronómetro, comenzando a contar un tiempo que siempre me parecerá corto.

“La persistencia en la memoria” de Salvador Dalí, es uno de mis cuadros favoritos. No me preguntéis por qué, pero desde que vi una ilustración de este cuadro en aquel libro de texto de 7º de EGB, me impactó, me llegó… Con 13 años me enseñó que el tiempo es el bien más preciado de los que poseemos y desgraciadamente es limitado. Con los años he aprendido a valorarlo, a procurar no malgastarlo y a exprimirlo al máximo….el tiempo … lo que a unos les parece mucho para otros es un instante, cuando sufrimos de una u otra forma lo breve se  trasforma en eterno.

Esta soy yo, soy amabikila, y necesitaba contaros lo que en este momento sucede en mi vida. Poco tiene que ver con lo deportivo y mucho con el espíritu amabikila que originó el blog. Quiero buscar un nuevo sentido al blog, sin importarme quien lo lea, sin importarme si pueda interesar lo que cuente o no. A partir de ahora el objetivo de este blog será “congelar momentos” que me permitan de vez en cuando echar un ojeada y viajar por mi tiempo, poder leer lo que pensaba, lo que sentía, lo que aprendí y cuanto me equivoqué.

Gracias por entenderlo.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

... nuevo objetivo deportivo: Bilbao Triathlon M.D....

Quedan 23 semanas para que se celebre la II edición del Triathlon media distancia de Bilbao que se celebrará el 19 de mayo de 2.012, con unas distancias de 1.900mts por la ría, 90km de bici con subida a Artxanda incluida y 21 km a pie por los alrededores del Museo Gugenheim. 
¡¡Da miedo solo planteárselo! Pero tengo claro que quiero intentarlo. Quedan 24 semanas y comienzo de cero. El objetivo es acabarlo dignamente, conseguir un nivel aceptable en la bici durante la preparación y aprender mucho. Aunque la fecha parece lejana, me da la impresión de que ya voy tarde. Analizando los pros y contras en la semana de salida, cuento como aspectos negativos con un esguince en el tobillo derecho que sigue dando guerra pero que ya he comenzado a tratar con un fisio, negativo son los 0 kilómetros de bici en ruta que he hecho en los últimos tres meses, también mi nula experiencia en triathlón y la sensación de no saber si aprovecho bien las pocas horas de las que dispongo para dedicar a los entrenos.  
En el lado positivo de la balanza cuento con la enorme ilusión con la que afronto este nuevo reto, las ganas de intentar hacer todo lo posible para conseguir cumplir otro sueño, la motivación extra que me contagían otros miembros del Urbiko que también quieren participar en este evento, cuento con mis recientes adquiridas rutinas en la natación y con unas nuevas conductas deportivas más disciplinadas que estoy intentando encajar en mi ajetreada agenda diaria. Pero sobre todo, cuento con una baza muy importante que seguro me va a ayudar a conseguirlo: el sentido común en el planteamiento de esta nueva aventura. 
En febrero haré 40 años, mi cuerpo no es el de hace 20, mis circunstancias personales nada se parecen a las de hace 10 años, no puedo ni debo exigirme lo mismo. Las secuelas físicas tardan más en esfumarse y las frustraciones siempre pasan factura de una u otra forma. Pero cuento con que mi mentalidad tampoco es la de hace 20 años, y ello me permite no pagar un precio muy alto, ni física ni psicológicamente,  por intentar conseguir cumplir mi nuevo objetivo.
Así que el objetivo primordial es aprender con la experiencia, tener paciencia, no obsesionarme y regalarme un nuevo sueño por mi 40 cumpleaños.
Creedme que esto que parece tan razonable y normal, para mi supone otro reto añadido, el de no dejar que mi cabeza se despegue de los hombros y siga en contacto con la tierra. Debo aprender a ser paciente, aprender a conocerme y ponerme unos límites reales acordes con mis circunstancias, disfrutar del camino sin exigirme más de lo que realmente puedo dar. Nunca me ha gustado la palabra "conformarse", no creo en ella, y no creo que "conformarme" sea lo que hago ahora a nivel deportivo. Tan solo soy consciente de dónde estoy y de hasta donde puedo llegar, valorando lo que me ha costado llegar hasta aquí como persona.

El triathlón forma parte de mi vida, pero no es mi vida. ¡¡ Claro que me encantaría poder entrenar 5 horas diarias, no madrugar tanto, tener tiempo para estirar, darme masajes, hacer sesiones dobles de entrenos, tener una alimentación adecuada y programada, seguir las pautas de un entrenador y ver como todo ello me hace evolucionar como atleta!!! Me encantaría tener condiciones para competir a alto nivel, salir en los triathlones con el objetivo y posibilidad de subir al podium, dedicando mi vida a ello. Pero no es así, y dentro de las aficionadas tengo que aprender a saber donde estoy, a no frustrarme y a saber disfrutar de lo conseguido. Tengo que trabajar, tengo que aprovechar el tiempo que me regalan mis niños antes de que vayan estableciendo otras prioridades en las que no les haga falta, tengo que seguir disfrutando al máximo del momento personal que estoy viviendo y no renunciar a esos pequeños momentos que construyen mi felicidad. 

Así que comenzamos!!!! Con calma, con cabeza, con mucha más ilusión que miedo, con dudas....   

Objetivo: Bilbao Triathlon 2.012 QUEDAN 23 semanas. 

¿Cumpliré este sueño ???? Sabiendo lo que de verdad importa en la vida, es más fácil alcanzar los sueños.

martes, 29 de noviembre de 2011

... tan solo AMABIKILA ...

Por fin!!! Aqui estoy .... Ha costado mucho volver a escribir, no se si porque no me gustaba oír lo que podía contar o simplemente porque no consideraba que tenía nada interesante que decir.
Han pasado cinco semanas desde que termine el maratón nocturno de Bilbao y no han sido demasiado buenas en lo que a lo deportivo se refiere. En estas semanas he participado en las tres carreras que me faltaban para terminar el circuito de carreras populares de Basauri, y hoy soy consciente de que he cometido un gran error.
La preparación del maratón no fue tan concienzuda como me hubiese gustado. Desde el principio, en verano, se presentaron varios contratiempos añadidos a los rutinarios (vértigos, molestias en el tobillo) y eso se notó en los últimos kilometros del maratón, en los que sufrí y puse mi cuerpo al límite.
Después de ésto, debería haber dedicado un par de semanas a descansar, a recuperarme física y psicologicamente....... pero no lo hice. Hice justamente lo contrario, a pesar de que el tobillo seguía molestandome y de que me encontraba muy cansada, el domingo siguiente hice la carrera "Clásica de los 4 puestes", de 12km con muchas subidas, y terminé muy muy cansada, las piernas no me daban. Aun así el domingo siguiente participé en la "Herri Krossa de Basauri," de 12km que corri muy cansada. La fátiga era evidente. La última carrera del circuito fue el 19 de noviembre, la carrera de monte "Xtreme de Fínaga". Preparé  la carrera con tres entrenos por el monte que me permitian ir a un ritmo más suave, compre unas zapatillas de running por montaña siendo consciente de que el antiflamatorio y el hielo no terminaban de resolver definitivamente mi molestia en el tobillo (en mi defensa debo decir que no cojeada, que el dolor era apenas una molestia que desaparecia tras10 min de calentamiento). Ha sido la única carrera que he disfrutado desde el maratón, y eso que me "tronche" el tobillo. Terminé el circuito de Basauri siendo la 4º mujer de la clasificación general y la 2ª local. Pero este aparente logro solo me ha dejado mal sabor de boca y me ha dado mucho miedo analizar el por qué. Estaba enfadada conmigo misma por haber dejado que el premio en métalico recibido haya sido la única motivación real que tenía para terminar el circuito. 
Estaba enfadada porque no estaba consiguiendo los resultados que queria, porque me encontraba muy cansada, porque siempre me fijo en las de arriba y envidio su dedicación y esfuerzo, enfadada porque se me ha olvidado mirar las listas por abajo y disfrutar de lo conseguido. Necesitaba parar, reflexionar, entender qué me estaba pasando, porque me sentia insatisfecha cuando mi objetivo era disfrutar del deporte, necesitaba redirigir algunas cosas asumiendo mi realidad y buscando la ilusión que estaba perdiendo en el camino.
Ha costado, pero creo que por fin he hecho limpieza interior, asumiendo errores y permitiendome no pagar un precio tan  alto por establecer unas prioridades tan claras que por el momento no me permiten alcanzar esos objetivos que me autoexigia. 

Vuelvo a estar dispuesta a ser AMABIKILA... con todo su significado originario. Vuelvo con la pretensión des er una madre y pareja a la que le apasiona hacer deporte pero capaz de dejarlo todo por un café en buena compañia.

sábado, 29 de octubre de 2011

... Bilbao Night Marathon ...

¿Creeís en el destino? Ese  poder sobrenatural  inevitable e ineludible que guía la vida humana.
Yo creo que siempre tenemos la opción de elegir, pero hay circunstancias en la vida que se presentan en tu camino y que te obligan a tomar una decisión, acertada o no.

Estoy convencida de que fue el destino el que hizo que uno del equipo de Galdakao se perdiese de sus compañeros en la salida  provocando con ello que éstos le esperasen en la Plaza  Circular, a 1 km de la salida. Fue el destino el que hizo coincidir a Mikel con éstos  en la salida, entre 3.500 personas.  Fue el destino el que hizo que yo justo en ese momento pasase por la Plaza Circular, fue el destino el que ayudó a Mikel a decidir que prefería venirse conmigo y no esperar.
El destino quiso que esto fuera así, y me concedió la fortuna de poder ir acompañada de Mikel durante  24km a un ritmo un poco más alto del que podía permitirme. Consciente de ello decidí apostar por mí, y aunque con mucho sufrimiento y apagándome progresivamente a medida que pasaban los  kilómetros que me acercaban a cumplir mi objetivo, cruce la meta  sprintando, en un tiempo oficial de 3h 13 min y en quinta posición en féminas. Seguramente porque creí en mi y estaba preparada, pero el destino hizo que coincidiese con Mikel y que cambiase todo mi planteamiento de cómo debía correr la maratón, enseñandome que tanto en la vida como en un maratón, tenemos la enorme suerte de que el devenir de los acontecimientos no depende tan solo de nuestras intenciones. 

El sábado me levanté como cualquier otro sábado, con ganas de disfrutar de los míos el fin de semana y no pensando mucho en el maratón. Pasamos un día de playa en Islares, donde dejaríamos a los niños con mi hermana, para que Alberto me pudiese acompañar al maratón. Después de comer fuimos a tomar un café , estábamos en una mesa junto a un acantilado, de tertulia, los niños en el parque del restaurante jugando, y os confieso que me dio mucha pereza arrancar de allí y empezar a mentalizarme que tenía que correr 42Km.
Estuve muy tranquila todo el día, pero cuando me puse el mono del Urbiko y me coloque el dorsal, la cosa ya fue cambiando. Cuando llegue a la explanada del Guggenheim y ví el espectáculo que tenían montado, la música sonaba, miles de atletas rebosantes de adrenalina....
Me dió el subidón y no pare de saltar, saludar y abrazar a gente conocida, animar a otros atletas, hacerme fotos, entre ellas con parte de la representación gallega en el maratón, y poco a poco se acercó la retrasada hora de salida.  Y me perdí entre los 3.500 corredores que no hacían más que comprobar la lazada de sus zapatillas,  hacer amagos de estiramientos para no quedarse quietos,  pasarse ánimos y desearse suerte mientras intentaban quitar los nervios cantando, saltando, bailando, gritando…. 
 Me obligue a retener esos momentos en los que era plenamente consciente de que me sentía feliz y muy afortunada. Utilizo estos recuerdos  para justificar el sentido a lo que en muchas ocasiones me parece absurdo. Cuando alguna mañana voy a coger el coche para ir a trabajar y me veo en el espejo del ascensor con la bolsa de deporte, la bolsa de mi comida, la bolsa de la merienda de los niños , la mochila de la piscina de los niños para cuendo les recoja del cole… Me preguntó:  ¿ me compensa? Me compensa comer en 20 min en el trabajo, salir pitando al polideportivo, hacer el entrenamiento como buenamente pueda, estirar en la ducha y salir pitando a recoger a los niños????  
Pues sí. No es que me compense, es que no concibo la vida de otra forma más que haciendo lo que me gusta.  Hoy  he leído en prensa una frase que me ha impactado por quien la decía y en qué circunstancias, el padre del malogrado motorista Marco Simoncelli  decía “la vida solo tiene sentido si la inviertes en lo que amas” .

Asi que allí estaba, escuchando la banda sonora de este maratón “The final countdown”  de Europe, saltando, haciendo la ola junto a 3.500 corredores, y PUM!!! La salida, atasco los primeros 300 m, fuegos artificiales, muchos aplausos y a por ello, a vivir nuetsra aventura.
Por capricho del destino me encontré con Mikel y decidimos ir juntos hasta donde pudiésemos. Yo tenía planificado salir con la liebre de 3h 15min y aguantar hasta que pudiese, si en los últimos kilómetros me quedaban fuerzas, echar el resto. Con Mikel íba a un ritmo de 4´20´´- 4´25´´, iba muy muy cómoda, consciente de que lo planeado era un ritmo de 4´30´´. Pero decidí por una vez no ser tan "segurola" y arriesgar, si salía bien, bajaría mi marca personal de 3h 10min, y en el peor de los casos acabaría la prueba sufriendo mucho. Recuerdo los 24 kilometros que hice con Mikel de manera especial, mucha gente animando, muchos aplausos,  oigo a muchos conocidos gritar mi nombre en varios puntos del recorrido, Alberto debe haber cruzado el puente zubi-zuri a toda velocidad para poder animarme en varias partes del circuito, le miró y veo su expresión de incredulidad, me anima y me dice que lo estoy haciendo muy bien, que aguante que voy fenomenal.  Estoy disfrutando, de la compañia, de esta gran ciudad,.Bilbao esta precioso, tenemos el privilegio de correr por el medio de la Gran Vía,  cruzamos el Puente del Arenal, pasamos junto al ayuntamiento iluminado, corremos junto a la ría.  La noche es perfecta para correr: no llueve, la temperatura es de unos 15-17ªC, y el ambiente de fiesta.
En el kilometro 26 Mikel me hace saber que ya no puede aguantar el ritmo, que se queda. Me da pena, mucha pena, me hubiese gustado acabar juntos. Pienso que ahora me toca correr a mi sola o intentar coger a mi jefe, el cual me saca en ese momento unos 300m. Hago un esfuerzo y le cojo casí en el kilometro 30,  me dice que va “tocado”, le animo y  le digo que "podemos". El cansancio ya es notorio y estamos en la parte más dura del recorrido, camino hacia Elorrieta. Somos menos corredores, muchos acabaron en el kilometro 21, y apenas hay una decena de personas animando en esta parte.  Nos visita la famosa soledad del corredor, es momento de silencio, de pensar, de ser conscientes del esfuerzo que estamos realizando, de repasar el camino que nos ha llevado hasta aquí.

Los kilómetros tardan más en llegar, 4´35´´- 4´40´´ , en el kilometro 32 decido tomarme un gel que me sienta fatal. Durante 2km bajo mucho el ritmo, llego hasta 4´50´´. Mi jefe se vuelve a escapar. Recupero y le vuelvo a coger, mi ritmo ahora es constante, no tan rápido como cuando iba con Mikel, pero me encuentro con fuerzas. En el kilometro 39 mi jefe se queda, pienso que no es politicamente correcto dejar tirado a tu jefe, pero  sigo con mi ritmo hasta que a falta de 1 km me dicen que la 6ª mujer me esta cogiendo y que la tengo a menos de 20´´.  En cualquier otra prueba hubiese pensado  ¿Y qué? Me da igual…. No puedo. Pero  no fue así, pensé que si había corrido en 5ª posición  desde el  kilometro 21, tenia que tener la dignidad suficiente para intentar mantener lo conseguido un kilometro más. Intento aumentar el ritmo aunque me resulta difícil, por un instante siento que las piernas no me van a aguantar,  siento que mi cuerpo casi esta al limite.
¡Ya oigo los gritos y aplausos de la gente que esta en meta! Quiero llegar, me quedan 500m para la gloria, para terminar mi 5º maratón en 5ª posición, para llegar en menos de las previstas 3h15min, para conseguir realizar mi sueño una vez más. Querer es poder, y pude. Me emociona recordar la llegada, la sensación de satisfacción por haberlo conseguido, por haber superado el reto. En los últimos metros pienso " sabiendo lo que de verdad importa en la vida, es más fácil alcanzar los sueños". Se que este maratón me ha enseñado a sufrir, a conocer mis  límites, pero también me ha permitido soñar y me ha ayudado a creer un poquito más en mi.
Lo he conseguido, he terminado otro maratón , he podido y he disfrutado. Llego a meta, veo a Alberto y a mi hermana Isa, me abrazó a ellos. Me dicen que soy la ”ostia” y  siento orgullo,  orgullo por poder hacer lo que me gusta,  orgullo por poder demostrarme a mi misma que cuando quieres puedes, y que lo demás son excusas, orgullo por tener la enorme suerte de poder realizar alguno de mis sueños y hacer participe de éste a la gente que me quiere.

Gracias Alber e Isa por estar esperando en meta; Gracias Mikel por regalarme los primeros 24 kilómetros de tu primer maratón; Gracias Juankar por tus consejos en carrera y por esos cariñosos ánimos que me empujaron hasta la meta; Gracias Ramón por haberme guiado en el camino y confiar en mí; Gracias a la delegación vasco-gallega por compartir la emoción de los momentos previos; Gracias a todos los que gritasteís mi nombre para animarme y a todos aquellos que sin conocerme animaban a la "neska".
Ah!!! ¡¡¡Por cierto!!! A mi jefe en la oficina le llaman "el lento", y a pesar de todo no me ha castigado con demasiado trabajo esta semana.

jueves, 20 de octubre de 2011

... El efecto Pigmalion ....

"  Cuenta la mitología griega que Pigmalión era el rey de Chipre, conocido por ser un extraordinario escultor, además de un sabio y bondadoso gobernante. En su búsqueda de una esposa cuya belleza correspondiera a su ideal de perfección, desistió al no hallar ninguna joven que colmara sus expectativas. Decidió no casarse e invirtió todo su tiempo y amor en crear la más hermosa de las estatuas. Esta obra tomó forma de mujer, con el nombre de Galatea, receptora de todo el amor de Pigmalión. Narran algunas versiones de la historia que (Venus) Afrodita, diosa del amor, dio vida a la estatua, para que correspondiera al amor de Pigmalión. De esta forma sus expectativas de amor por una mujer según su ideal terminaron haciéndose realidad precisamente porque él construyó esa mujer idealizada


De esta historia toma nombre el conocido como efecto Pigmalión y también como profecía autocumplida o autorrealizada. Éste es un fenómeno frecuente en muchos ámbitos (escolar, familiar, laboral, social, deportivo...), por lo cual es importante conocerlo y saber qué efectos puede tener, tanto positivos como negativos.

Quedan tan solo 3 días para el Bilbao Night Marathon. Mis sensaciones estas dos últimas semanas han pasado por todas las fases posibles que abarcan el abanico que lleva de  la angustia a la euforia.  He tenido sensación de vértigo al resultado, de excesiva responsabilidad no demandada, de culpabilidad por entender que no había hecho bien los deberes excusándome una vez más en miles de responsabilidades familiares…….
 Ayer cuando termine el último entrenamiento de calidad se me escapó un grito inconsciente que quiso reflejar mi gratitud por haber llegado al final del camino, por haber podido disfrutar de la preparación, por sentirme bien, con fuerzas y ganas de vivir un año más esta experiencia que me brinda mi ciudad, por poder disputar una prueba en mi territorio corriendo por  esos caminos que durante muchas mañanas han respetado mi soledad  y mi silencio, tan solo interrumpido por  las rítmicas respiraciones que me ayudaban a no pensar.

El efecto Pigmalion nos enseña que si nosotros creemos que no podemos, pues tendremos razón, si los demás deciden que no somos capaces y nosotros elegimos creerles, entonces tendrán razón también. Por eso es muy importante que esperemos siempre lo mejor incluso en las peores de las circunstancias, porque nuestra mente se prepara de otra manera para lidiar con las contrariedades de la vida. También debemos tener en cuenta que es irrelevante lo que los demás piensen de nosotros siempre y cuando no les brindemos el poder sobre nuestros propios destinos y no actuemos en consecuencia a sus propias expectativas.
Quiero pensar que mis expectativas están cumplidas, he llegado hasta aquí disfrutando de los minutos que mi  rutina diaria me permite dedicar a algo que me hace sentir bien, que aunque me deje agotada me da fuerzas para organizar mi vida como yo quiero.
Hasta hace unos días sentía miedo. Todo se confabulaba en mi contra, me sentía cansada, muy cansada,  el tobillo empezaba a molestarme de nuevo, la hora de la salida del maratón se retrasaba de las 20h a las 21:30h, lo que para mi suponía un contratiempo ya que a esas horas normalmente mi cuerpo está ya en off, preparado para el descanso más que para hacer 42 km,  mi cabeza no hacía más que bombardearme con la idea de que no es un maratón para hacer tiempo y que acercarme a las 3h 10min del  maratón de Donosti era misión imposible. 
Esto ha cambiado en apenas 24h. He decidido creer en mí, no tener miedo al resultado,  disfrutar de  cada kilometro dando todo lo mejor de mí, quiero  volver a divertirme una vez más en mi ciudad un sábado a la noche. Voy a terminar  los 42km sintiéndome afortunada por poder vivir esa experiencia y tener la suerte de poder realizar algunos de mis sueños….  No importa el tiempo,  daré todo lo que pueda,  sé que estoy preparada y sé  que me va a salir bien, tengo ganas de correr, quiero  correr, correr y correr… y dedicaré algún  kilometro a los míos, a los que me apoyan, a los que  me sufren, a los que estarán aplaudiendo en las calles  y a los que desde la distancia me darán fuerzas con un pensamiento fugaz. Sé que habrá momentos de soledad en los que vuelva a encontrarme, lugares repletos de gritos y aplausos que provocaran  más de un escalofrió que sacudirá mi cuerpo haciéndome sentir una vez más feliz….. por haber llegado hasta aquí, por poder permitirme el lujo de hacer lo que me gusta y tener la enorme suerte de disfrutar del camino.

Estoy preparada… Quedan 3 días …… 

Mis expectativas las mejores :  creer en mí. 


Elige tus creencias, elige tu camino y aprenderás a ser más libre.

lunes, 3 de octubre de 2011

... Desorganizadas VI Millas de Basauri ...

Hoy domingo 2 de Octubre, he participado en la 1ª carrera de las cuatro que componen el circuito de carreras de Basauri que finalizará el 19 de noviembre con la Xtreme de Fínaga, organizada por mi club, el Urbiko Triatloi Taldea.

Esta mañana me he levantado con pocas ganas de correr, la mala conciencia por no haber hecho bien los deberes esta semana, y el constipado que empezó a manifestarse el viernes, tenían mucho que ver con mi desgana. Aun así he desayunado lo poco que el estómago aceptaba y he ido paseando hasta el polideportivo. Allí, más de una hora antes de comenzar la prueba, había una cola de unos 15 minutos, para retirar el dorsal. 
Mi hermana Isa se había animado a correr hasta donde pudiera. Ella hace spinning regularmente, pero fuma y el correr no ha sido nunca su fuerte. Aún así ha llegado al polideportivo supernerviosa, con dudas sobre si participar o no. Se ha unido a mi calentamiento y después de una vuelta a la pista ha dicho que ya había calentado lo suficiente y que se reservaba para la carrera.
Nos hemos acercado a la salida en el mercabilbao. Había atletas muy buenos ya que a los primeros puestos además del trofeo les acompañaba un sobre sustancioso. 

He salido fuerte, demasiado, y luego lo he pagado. He sufrido mucho más que en la carrera de Orduña y los últimos kilómetros parecía que no acababan.  Mi hermana no ha llegado al final, pero ha hecho casi 7km a buen ritmo, el estómago y el gran esfuerzo le han jugado una mala pasada y ha decidido abandonar.
A los que llevamos gps no nos han salido las 6 millas, a todos alrededor de 10.200mts, que he finalizado en 42 min. A la hora de mirar las clasificaciones, sabia que había quedado la 5ª mujer en la general e imaginaba que en mi categoría sería 2ª o 3ª. Cuando han ido a dar los premios en el podium, se ha formado cierto revuelo porque han llamado a las que no eran, a mujeres que habían llegado más tarde. Ha sido bochornoso porque aunque ellas reconocían que habían llegado bastante después, los organizadores no querían corregir las clasificaciones y en cierto modo, a las mujeres que reclamábamos nuestro puesto, nos han insultado.
Yo acostumbró a ir con mis niños a recoger el premio, más que nada porque les hace una ilusión terrible subir conmigo y recoger ellos mismos el trofeo.  

Esta vez, con cierto enfado, me daba la vuelta dispuesta a irme a mi casa, no discutir, y evitar el bochorno de la situación a mi hija. Finalmente me han reclamado para que recogiese el premio y por educación he subido sola a recoger el trofeo que me correspondía. Luego nos han llevado a la sala de los organizadores y allí han continuado las conversaciones aclaratorias, no todas en el tono adecuado, ni por parte de los organizadores, ni por parte de algunos/as atletas.

En fin, mucha desorganización en esta prueba, algo que por otro lado suele ser habitual.

lunes, 26 de septiembre de 2011

... Herri krossa Orduña 2.011 ...

El  Domingo, día de la carrera, empezó pronto para Uxue. Estaba nerviosa y a las 8 de la  mañana ya estaba en nuestra cama  diciéndome que dudaba si podría terminar los 600 metros de la carrera. Para un niño de secundaria 600 mts suena mucho más que 1Km, así que he tenido que tranquilizarla y decirle que ya había corrido esa distancia en otras ocasiones y que estaba completamente segura de que terminaria la carrera. 
Hemos llegado a Orduña con tiempo de tomar un café, ver el ambiente y darnos un paseo. Nos hemos unido a la otra parte del equipo, Bego y su prole. Dorsales al pecho, unos estiramientos al son de la música del quiosco de la plaza y a la salida.
Hemos repetido una vez más a los mayores que no salieran muy rápido y que tuviesen cuidado con los tropezones. ¡Es lo mismo! Los primeros 25 mts de cualquier carrera de pre-infantiles es un sprint por colocarse en cabeza y da igual que tengas 2, 5 o 7 años, todos creen que la carrera va a durar apenas 1 minuto. Bego y yo íbamos con los pequeños de la mano más tranquilas, sin poder ver a los mayores. Mucha participación, muy buen ambiente, muchos aplausos para los que más se lo merecen. Mi hijo Ibon, mientras me apretaba la mano, buscaba en mi mirada ese orgullo de madre que yo sin duda le hacía llegar. Creo que él , mientras corría, iría  pensando probablemente en cuando llegaría la meta y en la bolsa de regalos que yo le había prometido que le iban a dar si llegaba sin pararse.
Y la bolsa este año llevaba un regalo sorpresa que les ha hecho muy muy felices: Un trofeo de ganador para cada uno de ellos.  ¡No podéis imaginar sus caras! El premio era para todos y cada uno de los que habían llegado a meta, porque cada uno de ellos era un buen merecedor del trofeo.
Bego  y yo hemos calentado un poco y quince minutos después ya estábamos preparadas en la línea de salida. Bastante gente, mucho calor y 10.000mts por delante (siempre suena más largo que 10KM).
Me he sentido muy cómoda durante toda la carrera, he ido  de menos a más, intentando mantener un ritmo constante, adelantar a mujeres siempre me ánima y da fuerzas. En el kilómetro 4 aproximadamente ya iba en tercera posición y no veía a la segunda por delante ni en los trescientos metros de recta del recorrido que pasaba justo por debajo de la virgen de Orduña. He ido varios kilómetros yo sola, sin más motivación que la de mantener la posición y aguantar el ritmo. Cuando he llegado a la plaza y he visto que mis niños me esperaban para darme la mano y entrar conmigo a meta, he pensado que no hace falta ganar los 3000mts en unas olimpiadas, ser campeona de Euskadi de cross, o ganar en unos mundiales o europeos, para sentirte la atleta más feliz del mundo en ese momento.
He hecho una buena carrera acorde con mis posibilidades, he disfrutado durante la carrera del ambiente, de los aplausos, del paisaje silencioso, de los ánimos de los míos, de la soledad del corredor…Ha dado tiempo para todo ….Y llego a la meta en tercera posición, con la gente aplaudiendo y con la enorme suerte de poder compartir esos aplausos y ese olor a triunfo, con mi niño y mi sobrino.  Por hoy no puedo pedir más…  hoy puedo decir que me he sentido feliz.

sábado, 24 de septiembre de 2011

... 1ª carrera de la temporada ...


Mañana domingo nos vamos toda la “family” a la Herri Krossa de Orduña. Mis niños participaran en el Cross Mini-txiki de 600m, y yo recorreré los 10.548m de rigor.  
Ya he participado en alguna de las ediciones anteriores y tengo un bonito recuerdo de los paisajes durante el recorrido y del ambiente de fiesta durante las pruebas “txikis”. Este es el cartel de la carrera y en el aparece mi compa de tiradas largas, ella también va con la prole, asi que como parece que no va a llover, disfrutaremos de la carrera, de la compañia y del día running en familia.  

Ya os contaré qué tal los pequeños!!!

Os queria hablar de un libro que leí este verano, “Si tú me dices ven lo dejo todo…pero dime ven”, de Albert Espinosa . Recuerdo que estaba en un centro comercial mirando libros, y me llamó la atención el título. No había oído hablar de este libro y lo ojee, leí la dedicatoria del autor  :

Dedicada a todos los que siguen queriendo ser diferentes y luchan contra aquellos que desean que seamos iguales” 

Supe que tenía que leerlo.
 
Simplemente lo devoré en unas horas y esta semana lo he vuelto a releer, habla de diamantes desparramados por el mundo que difícilmente encontraremos, de perlas que poseemos y que muchas veces ni siquiera miramos, habla de miedo e inseguridades, de superación, y sobre todo de personas “diferentes” que se cruzan en tu camino y te dejan una huella imborrable.


Recomendable para aquellos que se consideran un poco especiales y que creen que en el mundo hay muchísimas personas como ellos con las que no van a tener el placer de coincidir en esta vida.