miércoles, 31 de octubre de 2012

... la tormenta perfecta ...

Confirmado. Sandy nos deja sin poder viajar a New York. Han cancelado nuestro vuelo y por el momento no nos ofrecen otro hasta el 5 o 7 de noviembre. Demasiado tarde!!!!!! A falta de 4 días nos dejan sin la posibilidad de cumplir un sueño, correr el mítico New York Marathon.

Y si esta aventura compartida con  mi hermana Susi comenzó con poca fe, hace poco menos de un año, el sabor que nos deja quedarnos a las puertas de cumplir nuestro sueño de  acabar de la mano en Central Park  después de compartir 42 kilómetros de carrera, es muy muy amargo.

New York ha sido declarada zona catastrófica.

Da miedo tener al alcance tus sueños, saborear que estas a punto de cumplir aquello que tanto has anhelado, con lo que tantas veces has fantaseado, anticipando momentos que no sabes si vas a vivir o no, pero que no puedes evitar recrear en la mente, soñando con que se cumplan.... Me he emocionado un montón de veces pensando en la salida del maratón, junto a mi hermana, escuchando a Frank Sinatra ....New York, New York.... O cuantas veces me he reído durante la carrera, diciéndola que tenía los pelos de punta, animándola a seguir, repitiéndola que lo disfrutara, que se sintiera afortunada por poder vivirlo!!!... y al final, no ha podido ser, no al menos este año.

Pero he de confesaros que no se por qué extraña razón, no quise ilusionarme demasiado, porque desde el principio blindamos de seguros todo el viaje "por si acaso", y ese por si acaso no dejaba de rondarme por la cabeza, hasta hace una semana, que ya lo vi cerca y con mucho miedo empece a soñar.... Nunca imagine que un huracán nos detendría.

Hace unos minutos mi hermana me confirmaba la cancelación de un sueño... hemos llorado  de impotencia y rabia... pero antes de colgar el teléfono ya estábamos pensando  que la edición de 2013 será nuestra, el año en que terminemos juntas el maratón de New York.

Tenemos un año para seguir soñando, organizando e ilusionándonos.

lunes, 22 de octubre de 2012

..sigo aprendiendo ...


Otra edición más…..Del Bilbao Night Marathon, mi sexto maratón, 3h 19 min., 6ª mujer de 17 participantes y 84 de los 442 valientes que terminamos la prueba. Clasificaciones 2012


Una experiencia más de la que he aprendido un montón de cosas. 

He terminado  los 42.195 mts de esta prueba en tres ocasiones, y en cada una de ellas el embrujo de la noche bilbaína me ha hechizado, este año si cabe, la ciudad mostró su rostro más genuino ya que la  lluvia no quiso olvidase de nosotros, y un incesante “txirimiri”  trasformado en aguacero durante algunos minutos, nos acompaño durante buena parte de la prueba.

Cada uno de los maratones que he corrido hasta ahora me ha dejado una enseñanza, pero éste, quizás por ser el último,  me ha mostrado de forma clara una nueva forma de ver las cosas. Y me siento especialmente orgullosa de haber conseguido por fin aprender a disfrutar de lo que hago sin sentir la presión de tener que demostrar nada. Con ello no quiero decir que haya matado de golpe mi fulgor competitivo… Solo que he decidido que no quiero que esa competitividad me lleve a límites con peajes que no estoy dispuesta a pagar.

Una hora antes de la salida....
El mayor recuerdo que me llevo de esta maratón es la satisfacción personal de haber decidido tomar el camino que yo creo correcto,  las risas con Bego en la ducha mientras nos poníamos nuestros taconazos y nos maquillábamos frente al espejo para seguir la fiesta, recuperando  líquidos y celebrando que habíamos conseguido terminar, una vez más, una maratón.   

Pero para poder celebrarlo, tuve que decidir no poner mi cuerpo al límite como el año anterior,  en el que acabe vomitando y mareada. En el kilómetro 35 mis piernas dijeron que ya no aguantaban ese ritmo sin sufrir, y que para acabar disfrutando y dignamente tenía que bajar el ritmo a unos 5 minutos el kilómetro.  Podía haber continuado con el esfuerzo de intentar aguantar el ritmo de la quinta clasificada, compañera de Basauri y también rival en la distancia , a la que había cogido en el kilómetro 27. Iba acompañada por varios atletas de su club.

Pensé en la suerte que tuve el año pasado cuando Mikel me acompañó durante más de la mitad del recorrido, y cuando después me agarré al ritmo de mi jefe; Entre los dos, me llevaron en volandas a  las  3h 13min. ¡¡¡Gran parte del mérito fue de ellos!!!!

Sin embargo este año he corrido prácticamente todo el maratón sola. La liebre de 3h15min de la organización se coló en la salida, que se daba cada 2 minutos dependiendo de la marca pretendida. Yo estaba en el corral de salida  de 3h a 3h30min, pero cuando vi que la liebre de 3h15min salía con los que pretendían menos de 3h, instintivamente la seguí. Se dio cuenta de su error en el kilómetro uno y decidió abandonar al grupo que la habíamos seguido y esperar a los que habían salido correctamente dos minutos después. Él y su globo de 3h 15min, podían hacerlo, pero nosotros, que teníamos un chip en la zapatilla que había marcado nuestra salida, perdíamos 2 minutos si decidíamos esperar. 

Este percance condicionó toda la carrera. Mi idea era pegarme a la liebre, y acompañarnos mutuamente hasta donde fuera posible, pero me quede sola, con un montón de corredores que pretendían acabar en 3h la maratón. Así  que decidí no forzar y seguir mi ritmo, yo sola ya que la mayoría de los que habían salido con el grupo solo iban a hacer la media maratón y decidieron arriesgar.  

Cuando alcance a la 5ª clasificada seguía muy muy sobrada, pero pocos kilómetros después pague las consecuencias del esfuerzo de coger al grupo. Quedaban a penas 5 kilómetros cuando no se si por el frío, o por el ritmo que había impuesto el grupo que la acompañaba para dejarme atrás, me dio un pinchazo fuerte en la parte inferior de las abdominales, fuerte e intenso, que me impedía seguir corriendo cómoda. Ese pinchazo, por su intensidad, me provocó una náusea, y decidí aflojar, recuperarme y no forzar. Se me pasó enseguida, en cuanto baje el ritmo, y decidí seguir disfrutando a mi ritmo, sin pensar en puestos ni en marcas.

Y viendo como finalmente llegó la quinta, y las consecuencias de su esfuerzo, creo sinceramente que mereció la pena decidir disfrutar hasta el final.

En resumen, un maratón deslucido por la lluvia que condicionó a participantes y espectadores, del cual siempre recordaré especialmente el antes y el después. Porque lo más importante de este maratón ha sido poder seguir disfrutando después de terminarlo,  compartir las anécdotas de la aventura con una cerveza fresquita en la mano, mientras hacíamos planes para futuras locuras: Maratón de Barcelona,   los tres grandes o quizá un ultramaratón. 

¡Todo es posible con una cerveza o kalimotxo en la mano, y muchas pero muchas ganas de disfrutar !!!

Pero lo que si es real es mi viaje a New York. Dentro de 15 días correré con mi hermana el maratón más emblemático del mundo. ¡¡¡¡Manhattan nos espera.!!!! 


viernes, 12 de octubre de 2012

... Otro año más ...

Otro año más… Ya estoy inscrita en la IV edición del Bilbao Maratón Nigth. En el 2008 termine en 3h 35min, en el 2009 hice la media maratón en 1h 35min, y el año pasado acabé los 42.195mts en 3h13min. Ayer formalicé la inscripción para la maratón de este 2012 con las acostumbradas dudas sobre si seré capaz de conseguirlo un año más.
No se que es lo que tiene esta maratón , pero me atrapó desde su primera edición. Es especial. Se corre la noche del sábado, con una ciudad animada por jóvenes que salen a divertirse. La salida: Desde nuestro Guggenheim, iluminado por los fuegos artificiales  que señalan el pistoletazo de salida. El circuito es precioso,  exceptuando un par de kilómetros que se salen del centro de la ciudad, disfrutamos de toda la zona de Abandoibarra, contemplamos el Euskalduna, atravesamos la Plaza de Sagrado Corazón y bajamos por la Gran Vía para llegar al Teatro Arriaga y de allí al Ayuntamiento de Bilbao para retornar al Guggenheim.
Muchos participantes, sobre todo en la primera vuelta de este circuito. Mechas caras conocidas con las que te vas cruzando, que te animan y te aupan. 
¡¡¡Queda una semana!!!  Ya he hecho recuento de kilómetros totales, he intentado medir la fuerza con la que llego y el cansancio acumulado, me he prometido una y mil veces no ponerme metas altas y tener un plan B que no huela a fracaso. 
Esta última semana ha coincido que algunas de las personas cercanas me han trasmitido que no me entienden. No llegan a comprender mis aspiraciones, solo ven que machaco mi cuerpo y que no llego a todo, me dicen que tengo que parar, que no puedo seguir así , que me meto mucha caña, que antepongo los entrenos a cosas importantes.....Puede que lleven razón o no, no lo se. Se que correr me hace bien. Se que tengo un marido y dos hijos pequeños con una pila de extraescolares,  a los que dedicar el 100% de mi tiempo libre, sé que trabajo 8h cada día, sé que me gusta estar con mis amigos y disfrutar de una tarde de café y cine, o de pintxo-pote cervecero, sé que todos los días tengo que hacer alguna compra y organizar las cosas de casa.... pero también sé que para que todo ésto funcione, necesito estar bien, y para estar bien necesito correr, necesito hacer largos en la piscina y salir en bici cuando el tiempo lo permite, el climatológico y el mio, mi tiempo, siempre ajustado, siempre medido,  siempre insuficiente. 
¡¡¡Quiero que llegue ya!!! Mi maratón, el de Bilbao, el nocturno. Para volver a sentirlo, para volver a disfrutar de sus calles, de su gente, de sus corredores.... ¿¿¿Y después????  Después unas vacaciones en Nueva York, y a recolocar otra vez la mochila del tiempo, a ver si sigue entrando todo o hay que valorar la necesidad de sacar algo de ella.