... me equivocaba ... una vez más ...

Tenía en mente escribir alguna sensación que últimamente no dejaba de rondar por mi cabeza. Sigo entrenando muy a gusto, buscando un hueco en el que encajar los entrenos, y suelo encontrarlo al mediodía, después d trabajar y antes de recoger a los niños del cole. Quizá sea esa la razón de mi pensamiento erróneo, el horario inusual de los entrenos. Me estaba sintiendo como un “bicho raro”, normalmente entro al vestuario y no hay nadie, acabo de entrenar voy a la ducha, y no hay nadie. En el mejor de los casos coincido con una o dos mujeres que van a musculación o a spinning, pero no coincido con ellas en la pista o alrededores corriendo, ni tengo “team feménino” para salir con la bici. A veces incluso me siento incómoda, extraña, sobre todo cuando me disfrazo de ciclista (aún no me lo creo y no me habitúo a la indumentaria), tengo la falsa creencia de que la gente, más las mujeres, me observan pensando que estoy “loka”, que debiera estar haciendo algo más “...